Los primeros días de este 2026 han demostrado que, este año, el escenario político para América Latina será definitorio para la forma en la que elegimos representantes y, con ello, cómo se ejerce el poder en la región y el mundo. La capacidad de los Estados para sostener su soberanía frente a la influencia social, política y económica de Estados Unidos, así como sus esfuerzos por consolidar instituciones que garanticen gobernabilidad interna, se reflejarán en los resultados de las elecciones presidenciales, legislativas y locales que se celebrarán en ocho países.



